Runasur, nace una Unasur de los pueblos con 4 países: ¿de qué se trata?
Sebastián Ochoa/ Sputnik
Lunes, Mayo 24, 2021
Foto: Archivo

Desde que regresó del exilio a Bolivia en 2020, el expresidente Evo Morales impulsa la creación de una entidad regional capaz de reunir a los movimientos sociales de toda América Latina. El líder aymará plantea irradiar el modelo del Estado Plurinacional a los sistemas organizacionales de otros países. Ahora, cuatro países le dan vida al proyecto.

"Runasur es una propuesta de confluencia de distintas organizaciones, de pueblos originarios, movimientos sindicales, sociales, de mujeres, jóvenes, pequeños empresarios y productores del campo y la ciudad", explicó a Sputnik el secretario general de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) de Argentina, Hugo "Cachorro" Godoy.

 

El dirigente acompañó a Morales durante su exilio en Buenos Aires, cuando diseñó la recién creada organización regional. En este sentido, Godoy detalló que la Runasur "tiene por objetivo fortalecer la unidad de los movimientos populares en pos de una perspectiva de unidad de Latinoamérica y el Caribe, también para promover que los Gobiernos reconstituyan la Unasur (Unión de las Naciones Suramericanas) y la Celac (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños)".

 

Las bases de Runasur fueron cimentadas el 18 y 19 de diciembre de 2020 en la sede de la Unasur, situada en el municipio rural de San Benito, en Cochabamba. Allí se realizó el Encuentro de Pueblos y Organizaciones del Abya Yala, que reunió a 1.000 líderes sociales de toda América Latina.

El primer encuentro de la Runasur se llevó a cabo el 24 y 25 de abril, en la localidad boliviana de Villa Tunari, Cochabamba (centro). Asistieron comisiones técnicas de Bolivia, Ecuador, Venezuela y Argentina, junto con la presencia de representantes de Perú.

"Estuvimos presentes como Central de Trabajadores Argentinos (CTA) Autónoma. Allí decidimos avanzar hacia una Asamblea Plurinacional", que estará integrada por organizaciones populares, pueblos originarios, afrodescendientes, movimientos sindicales, sociales, y se realizará antes de fin de año —comentó Godoy—, con la consigna "Por una América Plurinacional".

Para establecer una fecha será necesario ver cómo transcurre la pandemia de COVID-19 en la región durante los próximos meses.

Descendiente directo de la Unasur

En 2008, el entonces presidente Evo Morales (2006-2019) tuvo que sofocar un golpe de Estado en su contra, gestado en el oriente del país por sus opositores, quienes amenazaban con dividir al país en dos. En ese momento, los Gobiernos de América Latina reaccionaron rápido y crearon la Unasur, que ayudó a mantener el orden democrático en Bolivia, según Godoy.

Pero en noviembre de 2019, cuando Morales tuvo que enfrentar un nuevo golpe de Estado, la Unasur ya no tenía vida. Solamente Bolivia y Venezuela se mantenían en el bloque regional, que en un principio había tenido 12 integrantes. En el resto de los países regían Gobiernos neoliberales, que miraron para otro lado. Esta falta de apoyo determinó que el primer presidente del Estado Plurinacional tuviera que partir al exilio.

Allí Morales concibió la idea de la Runasur, una Unasur de los pueblos. Porque los presidentes pasan, así los países de la región un día están a uno u otro lado en el concierto de la geopolítica global. Por este motivo, la dirección política del bloque no debería estar en manos de los volátiles gobernantes, sino de las bases de las organizaciones populares, destacó Godoy.

Para él, es importante resucitar tanto a la Unasur como a la CELAC, porque "son instrumentos que están fuera de la égida del imperio norteamericano. Son autónomos, con capacidad de construir unidad y soberanía en nuestros pueblos, Estados y Gobiernos".

Pero esta responsabilidad corre por cuenta de los Gobiernos que, próximamente, quieran revivir la Unasur. Mientras tanto, las organizaciones populares que impulsan la Runasur tienen "la necesidad y la obligación de fortalecer la unidad y la intervención política en torno a planteos anticolonialistas, antiimperialistas y que delineen una perspectiva superadora de este sistema capitalista, que nos ha traído a esta crisis humanitaria que estamos atravesando", afirmó el secretario general de ATE.

"Sobre estos temas conversamos largamente con Evo cuando estuvo acá, en el exilio en Argentina", recordó Godoy. Luego acompañó a Morales en la caravana que lo trajo de regreso a Bolivia, en noviembre de 2020. Y en diciembre volvió para participar del encuentro de organizaciones sociales realizado en San Benito, Cochabamba, en la sede de la Unasur, que se desempolvó con la recuperación de la democracia.

El rol determinante de las organizaciones

"Le pusimos Runasur porque 'runa' en quechua quiere decir 'persona, ser humano'. Entonces Runasur es la Unasur de los pueblos, de las organizaciones populares. La idea es promover que los Gobiernos populares o progresistas que vayan surgiendo en esta etapa puedan reconstituir la Unasur y la Celac, para profundizar su intervención política en la región", sostuvo el secretario general de ATE.

El sindicalista argentino puso de relieve que "no se debe descansar solamente en el accionar de los Gobiernos". Y ejemplificó: "La experiencia de Bolivia después del golpe de Estado de 2019 es que mediante la participación de los movimientos populares se logró recuperar el Gobierno".

Y afirmó que "todo este proceso de lucha que se viene dando en Colombia, en Chile, Paraguay y en otros países de Latinoamérica tiene que confluir en un proceso de unidad a escala regional. Por eso planteamos con la Runasur potenciar esas fuerzas".

Una experiencia para compartir

En Bolivia, la Runasur es impulsada por las organizaciones del Pacto de Unidad, conformado por la Confederación Nacional de Mujeres Campesinas Indígenas Originarias de Bolivia Bartolina Sisa (CNMCIOB-BS); la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB); la Confederación Sindical de Comunidades Interculturales Originarias de Bolivia (CSCIOB); el Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (CONAMAQ) y la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (CIDOB).

Graciela Vilca Soto, secretaria de Organización de "las bartolinas", como se conoce a la CNMCIOB-BS, dijo a Sputnik que con la Runasur se podría compartir con otros países la experiencia de la "revolución democrática cultural", como le llaman los seguidores de Morales al proceso político iniciado en 2006.

Vilca comentó que, años atrás, pudo reunirse con mujeres indígenas campesinas de Paraguay: "Nuestras hermanas están sufriendo por la falta de tierra, recién están pidiendo la reforma agraria. Eso nos da pena y preocupación por nuestras hermanas. ¿Cómo hasta ahora no tienen un pequeño terreno propio, siendo originarias?", se preguntó.

En Bolivia, la reforma agraria comenzó en 1952, con la Revolución Nacional.

La dirigenta campesina reconoció los importantes cambios que trajeron al país los gobiernos de Morales: "Damos gracias a él, porque tantos años hemos estado sometidos por nuestros recursos naturales. Antes éramos conocidos como un país pequeño y bien pobre. Pero en realidad no somos pobres, porque tenemos tantos recursos naturales. Por ese motivo nos sigue guiando el hermano Evo, para que nos transmita su experiencia como presidente".

Vilca subrayó que a partir de los gobiernos del Movimiento Al Socialismo (MAS) "hoy día tenemos participación en equidad de género en los cargos públicos y también como autoridades".

¿Argentina Plurinacional?

En Argentina, con 45 millones de habitantes, viven 38 pueblos indígenas. Años atrás, plantear la plurinacionalidad del país podía sonar descabellado, sobre todo a los oídos centralistas de la capital, Buenos Aires. Pero en el actual contexto regional, con el maestro campesino Pedro Castillo cerca de ganar la presidencia en Perú, con una Asamblea Constituyente dominada por pueblos indígenas y organizaciones de izquierda en Chile, ¿se puede soñar con esta posibilidad?

"En 2008, cerca de 500 organizaciones de Argentina planteamos avanzar en lo plurinacional y lo multicultural, como dos objetivos estratégicos para construir una segunda independencia a nivel nacional y continental", dijo Godoy.

"Pero ese proceso se abortó. No hubo unidad de los sectores populares y eso culminó con una derrota electoral de los distintos proyectos que expresábamos y el triunfo de [Mauricio] Macri en la presidencia en 2015. Creo que ahora se inicia otro proceso de debate. Habrá que ver cómo evoluciona", agregó.

En Argentina, la Constitución vigente fue aprobada en 1994, durante el Gobierno neoliberal de Carlos Menem (1989-1999). Para Godoy, es momento de que el país debata la construcción de una nueva carta magna, adaptada a la sociedad actual.

"Es una Constitución que institucionalizó los cambios estructurales que llevó adelante el menemismo", indicó. Y destacó que ese texto "niega el derecho a la representación política de los movimientos sociales. Su preámbulo dice que 'el pueblo no delibera ni gobierna, sino solo a través de sus representantes', amputando la posibilidad de tener protagonismo popular y democracia directa".

Es difícil hacer futurología con América Latina, una región inestable por definición. "Lo que sí creo es que a partir del triunfo de Evo Morales y de la llegada de un Gobierno revolucionario a Bolivia, con protagonismo de los pueblos originarios, se formó una experiencia que irradió a toda Latinoamérica".